Rita Puig-Serra: “Por qué el mar es azul”

Para la fotógrafa barcelonesa Rita Puig-Serra, la fotografía es una forma de explorar lo que le intriga, conmueve o desafía. Ha transformado sus preguntas en imágenes y, con cada proyecto, intenta convertirlas en libros. Para ella, el formato impreso es el hogar natural de sus series fotográficas, una forma de darles un cierre y un significado.

Aunque su trayectoria personal se ha centrado en proyectos artísticos, también se ha labrado una carrera en la fotografía comercial. Su formación comenzó con una cámara analógica, disparando exclusivamente con película durante años. Sin embargo, al entrar en el mundo comercial, descubrió las posibilidades de la fotografía digital. Ese viaje la llevó al sistema GFX de Fujifilm, que se convirtió en una herramienta ideal para su trabajo. Desde entonces, la Fujifilm GFX100 ha sido su cámara preferida para la mayoría de sus proyectos profesionales, mientras que sus cámaras analógicas siguen siendo un preciado refugio para su trabajo personal.

En su último proyecto, Puig-Serra se propuso responder a una pregunta sencilla pero profunda: “¿Por qué el mar es azul? “¿Por qué el mar es azul?” Esta pregunta sirve de punto de partida para una serie que concibe como un libro, en el que explora diferentes aspectos de la naturaleza y el medio ambiente, todo ello despertado por la curiosidad de su hijo Riu. Más que un proyecto estructurado con límites definidos se trata de una exploración abierta. Por primera vez, desplaza su mirada hacia el exterior, centrándose en el mundo exterior más que en la introspección.

Para este empeño, la GFX100RF ha sido una aliada esencial. Su diseño ligero y su sensor de 100 megapíxeles le permiten producir impresiones de gran formato sin renunciar a la portabilidad. La versatilidad de la cámara le da la libertad de experimentar con diversos enfoques para responder visualmente a la pregunta de por qué el mar parece azul, desde composiciones de bodegones tanto en interiores como en exteriores hasta amplios paisajes. La posibilidad de recortar sin cambiar de objetivo le permite viajar ligera, dando prioridad a la composición y a la experiencia de fotografiar. Además, cuando capta el mar desde arriba, puede centrarse únicamente en encuadrar y plasmar su belleza sin distracciones técnicas.

Uno de los aspectos que más valora de la GFX100RF es la excepcional calidad de sus archivos. La ciencia del color neutro y el contraste suave de Fujifilm también han sido clave para capturar los innumerables tonos azules del mar, junto con la riqueza de sus texturas, luces y sombras.

Más allá de sus capacidades técnicas, la Fujifilm GFX100RF se ha convertido en una compañera inseparable para Rita Puig-Serra. No solo potencia sus proyectos personales, sino que también la inspira a seguir explorando nuevas preguntas, preguntas que, sin duda, Riu seguirá planteándose en el futuro.


