Giovanni Genzini, fotógrafo afincado en Milán, describe cómo la búsqueda de nuevas experiencias favorece la creación de imágenes únicas
“Conocí la fotografía siendo muy pequeño, gracias a mis abuelos, que eran fotógrafos aficionados apasionados”, recuerda Giovanni Genzini, fotógrafo de moda, comercial y de viajes. “Cuando los visitaba, pasaba horas hojeando álbumes de fotos llenos de imágenes de sus viajes”.
“Fotografiaban todo en película y habían explorado el mundo: Irán, Laos, Birmania, y después Perú y Sudamérica, África y Oriente Medio. La textura y el grano de esas fotos analógicas se quedaron en mi retina, al igual quelas caras y los colores que representaban”.
Inspirado en el legado de imágenes de su familia, ahora Giovanni viaja por el mundo y, al igual que sus abuelos, utiliza la fotografía para guardar un registro creativo de sus experiencias.

Estar siempre presente
Para Giovanni, el sentido de conciencia es la clave de su fotografía. “Mi enfoque es instintivo, pero motivado por la observación”, describe. “No me gusta organizar las imágenes ni empezar con una idea demasiado definida; prefiero dejar que el contexto me guíe y sorprenderme con lo que encuentro. Pero, tanto si salgo a dar un paseo como si estoy en medio de una actividad, intento mantenerme abierto y presente”.
“Creo que también hay un elemento de suerte en la fotografía: cada vez que salgo de casa o visito un nuevo país, no sé qué temas o situaciones se darán, y eso es exactamente lo que lo hace tan fascinante”.
Ese interés innato por explorar lo desconocido es toda la motivación que Giovanni necesita para seguir creando. “No creo por ningún motivo específico, aparte de que lo disfruto, me relaja”, explica. “En concreto, revisar las imágenes y editarlas es la parte que más me gusta. Crecí con las redes sociales, donde encontré a otras personas que compartían mi pasión. Eso me dio aún más motivos para compartir y relacionarme”.

“A menudo me pregunto cómo he desarrollado mi estilo fotográfico y no creo que todavía haya encontrado la respuesta”, comenta Giovanni. “Fue un proceso natural y, sinceramente, no es fácil de definir. Creo que todos los fotógrafos tienen algo innato en ellos que finalmente encuentra una salida. Nuestra experiencia desempeña un papel muy importante: las películas que he visto, las exposiciones que he visitado, los artistas que estudié cuando era adolescente… todas estas influencias han determinado mi visión del mundo, a menudo sin que me diera cuenta”.
“Además, he tenido la suerte de viajar desde una edad temprana, lo que me ha dado innumerables oportunidades de observar, experimentar y contar historias”, recuerda. “La fotografía de viajes se convirtió en una extensión natural de mi deseo de explorar y conectar con diferentes lugares y culturas”.

Caminos poco transitados
Giovanni siempre está atento a las oportunidades fotográficas, por lo que a menudo encuentra incluso más inspiración en el viaje que en el destino.
“Viajo principalmente por carretera, por lo que muchas de mis mejores fotos provienen de momentos o paisajes inesperados que descubro a lo largo del camino, a menudo al detenerme o tomar un desvío”, explica.
“Normalmente organizo mis viajes evitando los destinos más turísticos. Para captar la verdadera esencia de un lugar o cultura, es fundamental explorar las carreteras secundarias, las que no aparecen en las guías. Ahí es donde ocurren los encuentros más genuinos y donde experimentas la vida diaria real”.
“Si se trata de un viaje por carretera, lo impredecible se convierte en esencial. Especialmente cuando viajo solo; siempre intento planificar mi ruta de manera que deje espacio para la exploración espontánea. Prefiero salir una hora antes y saber que puedo parar y fotografiar a un hombre vendiendo fruta fresca de un carrito, o tomar un camino sin asfaltar y terminar en un pueblo en el día del mercado”.

En un género fotográfico tan amplio como los viajes, Giovanni recomienda tener una actitud flexible.
“Cuando me encuentro con un tema interesante, tengo dos enfoques diferentes. A veces hago algunas fotos a distancia, pasando desapercibido, utilizando un teleobjetivo. Pero si la persona me parece abierta y acogedora, intento mantener una pequeña charla con ella y le pregunto si puedo hacerle un retrato más directo y cercano”, cuenta con entusiasmo.
“Muchas veces, esta estrategia me ha llevado a recibir una sorprendente generosidad: la gente me ha invitado a su casa, me ha mostrado su tienda o me ha llevado a ver su artesanía. Son momentos que nunca habría vivido siguiendo una guía. Para mí, la clave de la fotografía de viajes es la curiosidad”.

Kit FUJIFILM para fotografía de viajes
Con una amplia gama de objetivos y una amplia selección de cámaras potentes pero compactas, la serie X de FUJIFILM es una plataforma muy apreciada entre los fotógrafos de viajes, incluido Giovanni.
“Últimamente, he estado utilizando la FUJIFILM X-T50 para mis viajes, y se ha convertido rápidamente en una de mis cámaras favoritas”, señala. “Normalmente la combino con uno de estos dos objetivos: el FUJINON XF56mmF1.2 R WR, que me encanta para retratos y detalles, o el XF16-50mmF2.8-4.8 R LM WR, que es increíblemente versátil para viajar. Es ligera, ofrece una gran calidad de imagen y logra un buen equilibrio entre foto y vídeo, perfecto para viajar”.
Con tan solo 438 g, incluidas la batería y la tarjeta de memoria, la X-T50 de 40,2 megapíxeles se combina perfectamente con el XF16-50mmF2.8-4.8 R LM WR de 240 g para crear una configuración de viaje portátil y potente.
“No utilizo mucho equipo adicional”, añade Giovanni. “Me gusta viajar lo más ligero posible: solo necesito una cámara, un par de objetivos y algunas baterías de repuesto”.

Además de su utilidad, las cámaras de la serie X incluyen funciones creativas, como las exclusivas simulaciones de película de FUJIFILM, que ayudan a Giovanni a crear imágenes con el mismo encanto analógico que las que le inspiraron por primera vez.
“Empecé a usar cámaras FUJIFILM hace unos años con la FUJIFILM X100V”, describe. “Estaba buscando algo que pudiera usar todos los días: superligero pero con calidad profesional. A partir de ahí, me enamoré de la ciencia del color y de la reproducción general de FUJIFILM”.
“Me atraen las cámaras que tienen cierta ‘alma’, y creo que las cámaras FUJIFILM la tienen: su diseño atemporal y su reproducción única de los colores las hacen realmente especiales”.

Consejos finales
Cuando se trata de técnica fotográfica, Giovanni recomienda no complicarse demasiado. “Intento que mi enfoque sea lo más sencillo posible y rara vez empleo métodos demasiado técnicos”, explica.
“Dicho esto, una técnica que uso bastante a menudo es el barrido, especialmente para aislar sujetos en movimiento en calles ajetreadas. En el pasado, solía hacer muchas exposiciones largas, principalmente cuando estaba más centrado en el trabajo paisajístico. Sin embargo, a medida que iba cambiando hacia la fotografía de reportaje y de calle, comencé a priorizar la ligereza y la espontaneidad”.
Giovanni, que trabaja de forma más reactiva, añade variedad a sus imágenes mediante el uso meditado de las aperturas.
“Algo que he notado recientemente en mis fotos es un uso muy variado de la profundidad de campo: a veces trabajo con el diafragma completamente abierto para aislar a un sujeto de su entorno, mientras que otras me detengo para captar el ambiente completo de una escena”.

Para aquellos que quieran hacer como Giovanni y documentar sus viajes con fotos memorables, les anima a priorizar lo importante.
“Mi consejo principal es disfrutar realmente del viaje: experimentarlo como una oportunidad para descubrir una cultura diferente, no solo como una oportunidad para tomar fotos”, aconseja. “Creo que para crecer como fotógrafo de viajes es importante alejarse de lo que uno encuentra en Internet”.
“Es habitual, especialmente cuando estás empezando, organizar viajes a los lugares más famosos y terminar recreando las mismas imágenes icónicas que han tomado ya millones de personas. Yo también lo hice, por supuesto”.

“Sin embargo, así a menudo se reduce el camino hacia una búsqueda de ubicaciones perfectas, perdiéndose todo lo que hay entre medias. Para mí, la verdadera fotografía de viajes es sorpresa, exploración y espontaneidad. Se trata de salir de tu zona de confort y dejarte sorprender por lo inesperado”.
“Al final”, señala Giovanni, “las mejores fotos suelen ser las que no tenías previsto hacer”.