El cineasta y director Joseph Eriksson analiza su proceso de edición
Puede que hayas terminado la producción, pero la película no está terminada hasta que alguien hace clic en “exportar” en el software de edición. Esto significa que gran parte de la sensación que desprende una película proviene de las elecciones realizadas en la fase de postproducción. “Yo mismo edito o coloreo el 70 % de mis proyectos”, explica Joseph Eriksson.
“Como cineasta, me gusta tener el control sobre el resultado final. Cuando estoy filmando, normalmente tengo una idea en mente de lo que quiero que se vea. Hacer los ajustes necesarios en postproducción para llegar a lo que tenía en mente es muy importante”.

Editar un proyecto
Como cineasta comercial, Joseph está acostumbrado a desempeñar muchas funciones distintas y a trabajar con muchos estilos. A menudo encabeza una producción desde la concepción hasta la entrega, lo que significa que está presente y es responsable de todo, desde la preproducción hasta la postproducción.
Para una película reciente con un importante guion gráfico a seguir, Joseph filmó usando la FUJIFILM X-H2S, y el proceso de edición se simplificó un poco. “Lo ideal es tener un plan al principio sobre lo que quiero conseguir”, comenta. “Para esta película, el plan era muy estricto, y el proceso de edición básicamente se basaba en asegurarnos de seguir el guion gráfico con exactitud.
“Creo que no hice muchos cambios, si es que hice alguno. Lo único que intenté hacer fue encontrar las escenas más atractivas, las tomas con el mejor ritmo, etc.”.
Sin embargo, para proyectos sin un plan tan detallado, el proceso de edición es donde se decide el orden exacto.
“Para muchos de los proyectos en los que trabajo, trato de encontrar algún tipo de inicio que esté planificado de antemano, y a menudo dejo un abanico más amplio y flexible de posibilidades con las que jugar en postproducción, y me aseguro que el final también se ciña a lo estipulado”, explica Joseph.
“En el rodaje, necesito conseguir las escenas para el principio y el final, pero lo que hay entre ellas se decidirá en postproducción; eso me da más libertad para trabajar al filmar.

Siempre que trabajo siguiendo esta pauta, trato de incorporarlo todo al programa de edición y empezar a recortar, pasando por cada fragmento de grabación y recortando todos los planos y secuencias inutilizables.
Normalmente, esto resulta muy pesado y lleva mucho tiempo (o sea, que no requiere creatividad alguna). Es la parte que requiere más fortaleza mental. Si he filmado 40 minutos de material, revisarlo lleva al menos 40 minutos.
Luego lo reduzco a diez minutos de material útil o bueno. A partir de ahí, lo reduzco aún más y escojo solo lo mejor de lo mejor.
Después de eso, lo abordo como si fuese un rompecabezas. Bien, quiero empezar con un plano amplio, y quizás algo más aquí, y luego un primer plano”, continúa Joseph. “Encuentro lo que busco entre las selecciones que ya he hecho y empiezo a unir planos para montar la película final.
En cierto modo, esto ayuda a que la película parezca natural. Además, sé que si me dan feedback sobre alguna parte, es fácil cambiar una escena; no necesito volver a repasar todas las tomas porque ya he procesado las secuencias utilizables.
Todo lo que viene después de ese proceso de edición inicial es más rápido. Hacer el primer cribado y reducirlo hasta los elementos deseados requiere tiempo y energía pero, a largo plazo, hace que todo sea más fácil y rápido”.

Gradación del color
Con la edición en orden, se puede comenzar la gradación del color. Para dar a las imágenes la máxima maleabilidad posible en esta etapa, Joseph graba usando el perfil de registro de Fujifilm, F-Log2.
“Es un buen perfil estándar en comparación con el resto de opciones del sector”, comenta. “En lo que respecta al contraste, ofrece un aspecto precioso. Además, la base es superflexible, por lo que puedes usar muchos LUT que no fueron diseñados para esta y funcionan bien como punto de partida.
Normalmente, no necesito modificarlo demasiado. Siempre es un buen punto de partida cuando realizo una calibración Rec. 709; entonces, normalmente utilizo un plugin para obtener un poco de textura granulada y analógica en los colores.
Por supuesto, para la mayoría de mis proyectos quiero hacer algunas correcciones en la exposición, los reflejos o el contraste, pero no es que necesite ocho nodos en DaVinci Resolve para llegar a donde quiero, normalmente son solo dos o tres.
Me gusta la gradación y lo que el color aporta a un proyecto. Es una gran forma de mostrar tu personalidad como creador, sea cual sea el estilo que intentes conseguir.
Pero a la vez, no quiero emplear demasiado tiempo en ello. Quiero estar en el plató o en una producción. No me gusta estar demasiado tiempo sentado delante del ordenador. Es genial tener estos archivos que salen directamente de la cámara con un aspecto tan bueno y que no requieren demasiado trabajo para quedar perfectos”.

Buscar referencias
Para quienes quieren empezar a desglosar el proceso de edición, Joseph recomienda hacerlo con una visión en mente. “Probablemente empezaría buscando inspiración”, sugiere, “y planificando algo.
Hacer la preproducción antes de salir a filmar te ayudará mucho a evolucionar y encontrar la forma en que quieres crear”.
Observa todo el material posible, dice, y luego elige los aspectos que quieres imitar en tu propio trabajo. “Veo muchas cosas diferentes. Ser capaz de ver algo que puedes analizar y entender cómo se hace es muy inspirador”, dice Joseph con entusiasmo.
Incluso en los estándares de producción aparentemente inalcanzables que se ven en las películas y la televisión de alto presupuesto, hay características que se pueden intentar imitar.
“A veces veo algunas cosas y pienso: ‘¡Oh, me gustaría poder hacer eso!’ En ocasiones hay que darse cuenta de que lo que lo hizo tener ese aspecto fue una gran cantidad de dinero y mucha gente. Pero puede servirme de inspiración de todos modos: siempre estoy intentando encontrar elementos de una imagen a los que aspirar.

También obtengo inspiración en otras áreas. Quizás encuentres a alguien en YouTube que crea vídeos por su cuenta. Esto puede resultar creativo e inspirador. Si sabes que esa persona puede hacerlo por sí misma, puedes analizar cómo hacerlo e implementarlo tú también.
“Aprende de ellos y crea algo de lo que enorgullecerte, ¡y pásatelo bien mientras lo haces!”.